sábado 24 de agosto de 2019

A 200 años de la jura del Ejército de los Andes

El 5 de enero de 1817, el general San Martín tuvo a todas las tropas armadas para el gran Cruce de los Andes, pero, previamente, decidió hacer el juramento a la bandera, confeccionada por las monjas del Monasterio de la Buena Enseñanza, hoy Compañía de María, con ayuda de las damas mendocinas. En Aires de Mañana hablamos con el General Rafael Barni, Presidente del Instituto de Historia Militar.

Aquel día, toda la calle de la Cañada, actual Ituzaingó, por donde debía entrar a la ciudad el Ejército de los Andes, fue engalanada con arcos florales y colgaduras de colores, lo mismo que los balcones y frentes de los edificios que rodeaban la plaza principal. Un gentío había invadido las calles, plazas y esquinas, buscando los mejores lugares para no perderse detalle de la ceremonia.

El Ejército penetró por la calle Cañada, siguió al sur por la calle San Nicolás, hoy San Martín, tomó luego por la Alameda, plantada por el general y dobló al Este por la calle San Francisco, hoy Fray Luis Beltrán, en dirección al convento del mismo nombre.

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Ese día, desde el templo de San Francisco, salió en procesión la imagen de nuestra Señora del Carmen hacia la iglesia matriz, para la bendición de la bandera. Ya en el templo y con militares, políticos, vecinos y pueblo presentes, se ofició misa y las damas mendocinas presentaron la bandera en una bandeja de plata.

Así, en la Iglesia Matriz, ubicada en Alberdi e Ituzaingó de Ciudad, San Martín presentó la bandera y luego el párroco Guiraldes realizó de la bendición de la bandera y el bastón de mando. Durante este mismo acto, se colocó a las tropas bajo la protección de la Virgen del Carmen como Patrona y Generala del Ejército de los Andes.

Por la tarde, fue jurada por todo el Ejército de los Andes en el campo de instrucción. Luego, partió camino a la gloria al frente de las tropas y, tras la liberación de Chile, San Martín la dejó en Santiago, al cuidado de O’Higgins, antes de partir a Perú.