domingo 25 de agosto de 2019

Incendios en La Pampa

En poco más de un mes, los incendios rurales y forestales desatados en La Pampa ya quemaron unas 300 mil hectáreas, casi dos veces y media la superficie de toda la ciudad de Buenos Aires. En las últimas horas, además, los focos se extendieron al noreste de Río Negro y el sur de Buenos Aires.

Los incendios en la provincia mediterránea comenzaron en noviembre (cuando se inicia la temporada alta) afectando 264.915 hectáreas. Pero luego se extendieron y llegaron a sumar 48 focos, la gran mayoría después de mediados de diciembre, cuando en un fin de semana una tormenta eléctrica desparramó una decena de incendios: desde entonces el fuego salpica el territorio de este a oeste y de sur a norte.

En el último fin de semana entre el viernes 30 y el sábado 31 se iniciaron unos 30 incendios. Hubo tormentas, con lluvia, que apagaron la mayoría de los fuegos. Pero quedaron seis focos activos.

El más importante está en cercanías de la estancia Don Enrique, sobre la ruta provincial 10 en cercanías de Colonia La Pastoril. «Se despachó a todo el personal de Defensa Civil y de Bomberos Voluntarios quienes controlaron la mayoría de los focos y de mayor magnitud, de los más pequeños se hicieron cargo los productores rurales que los lograron controlar”, dijo el subdirector de Defensa Civil La Pampa Damian Bollak.

Otro incendio importante está alrededor de un campo llamado «La Morocha», sobre la ruta 105 conocida como «la ruta de la cría». Está cerca de Victorica, un pueblo del oeste de La Pampa, el primero fundado en el territorio y donde se produjo la última batalla de la Conquista del Desierto.

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Los incendios más grandes se iniciaron el domingo 18 de diciembre. Estuvieron activos durante una semana y fueron extinguidos en la Navidad. Fueron provocados por tormentas eléctricas. Inicialmente el foco más importante tuvo en el sureste provincial, al sur de la ruta nacional 35 y de Jacinto Arauz, el pueblo donde René Favaloro ejerció sus primeros años de profesión como médico rural. La referencia de ese foco es el cruce de las rutas provinciales 30 y 1, según informó el Sistema Nacional del Manejo del Fuego.

Allí se trató de incendios forestales, que alcanzaron 4.700 hectáreas. Se quemó bosque de Caldén alto, que sirve de refugio para animales autóctonos como el puma, de otros exóticos como el ciervo colorado y el jabalí.

El incendio más grande de la temporada se ubicó al norte de Chacharramendi, un paraje que es paso obligado al sur del país. Se quemaron 115 mil hectáreas. Hubo mortandad de animales en la zona de la estancia La Vigilancia.

La zona afectada sufre un enorme daño ambiental por los cortes de los ríos Atuel y Desaguadero-Salado aguas arriba, que desertificó la región desde los años 40.

Del total de incendios, un 60% se inició por rayos; un 27%, por personas; y el resto, por causa desconocidas, según reveló Defensa Civil de La Pampa.