miércoles 23 de octubre de 2019

Se empieza a vivir el Dakar

Rally Dakar 2017. La mitad de la carrera, que esta vez incorpora a Paraguay, será en territorio boliviano; los hermanos Patronelli y Benavides, ausentes.

«Estamos ante el Dakar sudamericano más duro. Será complicada de verdad», advirtió el español Marc Coma, director deportivo de la 39° edición de la prueba de aventura, la novena en territorio sudamericano, que comenzará el 2 de enero en Asunción y finalizará el 14 frente al Automóvil Club Argentino (ACA), en Buenos Aires.

Con la incorporación de Paraguay como el 29° país que se suma al historial del Dakar, la prueba acentuó su reducción en la cantidad de competidores, con 315 vehículos en total, contra los 354 que iniciaron la travesía este año.

Serán casi 9000 kilómetros de recorrido, con 4000 de carrera pura, y la mayor dificultad se estima que estará en los seis días a más de 3000 metros de altura en Bolivia, incluido el día de descanso en La Paz, además del habitual calor sofocante durante todo el recorrido.

Entre los representantes argentinos, la marca estará lejos de los 105 que iniciaron el desafío en 2011: habrá sólo 62 confirmados en las cuatro categorías, con 11 motos, 14 quads, 34 pilotos en autos y los restantes tres en camiones, liderados por Federico ‘Coyote’ Villagra.

En las motos, la ausencia más notoria será la del salteño Kevin Benavides, quien fuera cuarto en la última edición, y quien estaba listo para competir en 2017 con su moto oficial de Honda, con grandes chances de pelear por el podio, pero debió ser intervenido quirúrgicamente de su muñeca derecha por una fractura que sufrió en un accidente que se produjo en la ciudad chilena de Iquique, en su último día de entrenamiento.

En los cuatricíclos, se abre una incógnita debido a la ausencia de los hermanos Marcos y Alejandro Patronelli, dominadores con cinco victorias sobre ocho ediciones disputadas.