lunes 29 de noviembre de 2021

El campeón olímpico que escapó del Titanic

Richard Williams nació en 1891 en Suiza luego de que su padre se fuera de Estados Unidos 10 años atrás. Con la ayuda de su familia, adinerada y con descendencia de Benjamin Franklin (Richard era el bisnieto), se convirtió en una de las mayores promesas del tenis. Es por eso, que en abril de 1912 “Dick”, como se lo apodaba, y su padre Charles se embarcaron en el Titanic con rumbo a América para disputar algunos torneos y luego comenzar a estudiar en Harvard.

Tras algunos días de navegar en el atlántico el accidente más famoso de la historia ocurriría. En aquella fatídica noche Williams tuvo toda la suerte que le faltó a su padre, quien falleció luego de que la caída de una de las chimeneas lo arrastrara al medio del mar. La futura leyenda del deporte debió sostenerse varias horas sobre una balsa con la mitad de su cuerpo sumergido en las gélidas aguas atlánticas. Tras ser rescatado por el Carpathia, un médico sugirió amputarle las piernas a Williams ya que el frío las había dejado en un pésimo estado, pero él se negó sabiendo que su futuro dependía de ellas. Meses después de sobrevivir de milagro Richard competía en el US Open y se consagraba campeón en doble mixtos. Un año después lograría la Copa Davis, torneo que ganaría en 5 oportunidades.

En 1917 el ya reconocido tenista se alistaría para combatir en la Primera Guerra Mundial, por sus conocimientos del francés y el alemán tuvo un puesto de jerarquía. Durante aquellos años volvió a salvar su vida y la de sus compañeros lo que le valió ser condecorado con la Legión de Hierro y la Croix de Guerre.

En 1924 participó en los Juegos Olímpicos de París, allí lograría la medalla de oro en doble mixto junto a Hazel Wightman tras vencer en la final a sus compatriotas Jessup y Richards. Williams lograría 6 títulos de Grand Slam y sería uno de los primeros en ser parte del Salón de la Fama del tenis. Se retiró pasados los 40 años y se convirtió en un importante banquero. Murió en Ginebra a los 77 años.

Cortesía: Instagram @Holimpica