jueves 2 de julio de 2020

A 38 años del Combate de San Carlos

En la noche del 20 al 21 de mayo el enemigo bombardea intensamente con fuego naval la zona del estrecho San Carlos, al igual que Darwin y Puerto Argentino. En San Carlos estaba en sus posiciones el  Equipo de Combate “Güemes”, a órdenes del Teniente Primero Esteban, estaba compuesto por una sección de tiradores de la Compañía C del Regimiento de Infantería 25 y una Sección Apoyo (”Sección Gato”). Tenían la misión de dar la alerta temprana sobre un probable desembarco enemigo.

Las operaciones militares se inician en la madrugada del día 21 de mayo, aproximadamente a las 2:30 hs, sobre la denominada Altura 234, o Fanning Head según la cartografía británica. En ese lugar tenía posiciones la sección “Gato” al mando del Subteniente Reyes, con 4 suboficiales y 15 soldados. El bombardeo se escucha desde el Puerto San Carlos, desde donde se intenta sin éxito establecer comunicación radial con la sección atacada.

La Sección “Gato” detecta la presencia de tropas enemigas que, cubiertos por el fuego naval, intentan el desembarco. Hizo fuego con sus dos cañones sin retroceso de 105 mm y dos morteros 81 mm, tratando de concentrarlo sobre las aguas del estrecho. Allí se distinguían las siluetas de los buques que avanzaban batiendo la costa con su artillería, para facilitar la tarea de aproximación de los lanchones de desembarco.

La superioridad numérica británica y sus medios navales y aéreos en apoyo, inclinaron rápidamente la balanza para el lado de los atacantes. Luego de varias horas de resistencia, la altura dominante queda en manos británicas y la sección inicia el repliegue a pie hacia el Este en dirección a Puerto Argentino transportando a sus heridos. No pudieron tomar contacto con el resto del equipo de combate y marcharon, evadiendo a los británicos y sin caer prisioneros del enemigo hasta el final del conflicto.

Mientras tanto aproximadamente a las 8:10 hs del 21 de mayo, se inician los movimientos previos al desembarco, precedidos por un intenso cañoneo naval con el objeto de neutralizar posibles resistencias.

A las 8.20 h, lanchas custodiadas desde el aire por numerosos helicópteros pusieron a los primeros ingleses en tierra firme. La infantería enemiga avanzó hacia el poblado de San Carlos. El teniente Esteban informó por radio la situación a Puerto Argentino, y recibió la orden de desplazarse hacia el Este para no quedar cercado.

A las 8:40 hs, mientras dos compañías británicas arribaban al pueblo y un helicóptero Sea King intentaba posarse con su carga de soldados, los argentinos pasaron al ataque. El fuego concentrado de fusiles acribilló la máquina que se alejó humeante hacia las aguas del estrecho.

La infantería británica abrió fuego con morteros y ametralladoras sobre las posiciones mientras un helicóptero Gazelle se precipitaba sobre los argentinos a disparar sus cohetes. Pero nuevamente la cortina de fuego tendida por el Equipo de combate “Güemes” resultó letal. Esta segunda máquina también se precipitó a las aguas. Un tercer helicóptero lanzado al ataque corrió la misma suerte de los dos primeros. Luego un cuarto helicóptero también se alejó envuelto en llamas y humo.

La fracción argentina aguardó por dos horas el repliegue de la sección “Gato” desde la altura 234, pero no se pudo efectuar la conexión e iniciaron el repliegue en forma separada. El Equipo de combate “Güemes” se retiró sin sufrir ninguna baja, dejando tras sí dos helicópteros derribados, tres seriamente dañados y, probablemente, una decena de bajas enemigas. Estos 42 hombres regresaron a pie a Puerto Argentino, arribando el día 26 de mayo.

Las valerosas acciones del Equipo de Combate “Güemes” resultaron finalmente la única oposición terrestre al desembarco británico en San Carlos. Este combate fue un preludio  para los que se librarían posteriormente. Anticipando la superioridad de los medios británicos, pero poniendo sobre el terreno el valor y la férrea determinación de las tropas argentina. Estas dos características de nuestras tropas quedaron demostradas en cada uno de los combates hasta el 14 de junio, y siempre fueron claramente reconocidas por las tropas británicas.