miércoles 20 de octubre de 2021
(Nicolás Aboaf)

River se quedó con el primer Superclásico

En un partido duro, River le ganó bien el clásico a Boca gracias a un gol de Borré en el primer tiempo. La solvencia defensiva y buenos pasajes ofensivos le dieron la razón para el triunfo. Boca fue un equipo desdibujado, sin muchas ideas, y que nunca le dio trabajo a Lux. El cierre de la etapa preparatoria a la competencia oficial pone al Xeneize con muchas cosas por resolver y al Millo con saldo positivo mientras espera que se pongan a tiro Pratto y Armani. La fiesta del fútbol de verano acabó con la Banda sonando mejor y con los de la Ribera desafinando una derrota con signos de preocupación.

En tres minutos de juego, el clásico de verano tuvo un par de tiros de esquina por lado, una patada de Enzo Pérez a Buffarini y una contra clara del Millonario que no pudo definir Borré. El arranque no podía ser más auspicioso, para dos equipos que pusieron lo mejor. River con su esquema ofensivo clásico de dos puntas por adentro, Borré y Scocco, y dos volantes externos como Nacho Fernández y Pity. Boca con tres delanteros definidos, por las bandas Pavón y Espinoza, y Tévez de titular flotando entre los centrales del Millo y a espalda de Ponzio. Mientras que las defensas de los dos equipos tenían líneas de cuatro muy definida.

Promediando la etapa inicial, la paridad era notable. River quizá estuvo más cerca porque puso a Scocco y a Borre un par de veces en zona de Rossi; en una por poco estaba inhabilitado el colombiano y en la otra Scocco le enganchó a Goltz que cayéndose al piso se encontró que la pelota le daba en el brazo. Boca, en cambio, fue peligroso con Tévez complicando a Ponzio, pero Pavón y Espinoza por afuera terminaron mal lo bueno que hizo el Apache.

Pero la falta de cambio de ritmo se fue haciendo una tendencia, en especial porque Enzo Pérez no aparecía del lado de la Banda y porque en el Xeneize ni Nández, ni Buffarini rompían desde el mediocampo. Entonces, de aquel arranque furioso, el partido pasó a tener un andar discreto, trabado y jugado cada vez mal lejos de los arcos. Hasta que la aparición de Borré le puso otro condimento al juego. El atacante salió de la zona de marca, se llevó la pelota con una guapeada, tiró una pared y Scocco se la devolvió con una clase casi similar al modo en que definió el colombiano. Gol de River: 1 a 0 y el partido se iba al vestuario.

En el segundo tiempo, el clásico puso primera con River mejor encuadrado en el partido. Manejaba la pelota, dominaba las acciones y Boca apenas si llegaba cuando algún error del rival le daba la chance. Por eso el segundo tanto casi llega en una acción colectiva a pura paciencia que dejó a Scocco frente al arco, pero su tiro se fue por arriba cuando entraba sólo Borré. Al rato otra muy propicia que originó Pity luego de otro quite de Ponzio y la acción del 10 de River puso a Scocco frente al gol, pero lo apagó Rossi.

El Mellizo se dio cuenta que el equipo no tenía reacción y sacudió sus líneas con Wanchope Ávila y el pibe Maroni para recuperar el protagonismo en un partido que con el segundo tiempo a medio camino lo tenía ausente. Mientras tanto River, con el Pity cansado y con los ingresos de De la Cruz y Auzqui, buscaba cerrar con alguna contra. Nada cambió y al final la fiesta fue roja y blanca.