miércoles 16 de enero de 2019

Disco destacado: High as hope

Es el cuarto álbum de estudio de la banda británica que lidera Florence Welch. Se estrenó el 29 de junio  y previamente lanzaron los temas Sky Full Of Song, Hunger y Big God.

Florence empezó a componer el disco en solitario en el sur de Londres, yendo en bici a su estudio de Peckham diariamente. Se llevó las canciones a Los Ángeles, donde se sumó a la producción su amigo Emile Haynie.

Este trabajo cuenta con las colaboraciones de artistas como Kamasi Washington, Sampha, Tobias Jesso Jr, Kelsey Lu y Jamie xx.

La cantante contó que High as hope la ayudó a escapar de los problemas a través de su música, profundizar en conflictos pasados, asumir ciertas adicciones que le llevaban a la destrucción y  sacar la valentía necesaria para disfrutar de la artista que es ahora sin miedo a que las musas desaparezcan.

La propia artista reconoció que, tras varios años sin beber alcohol, se encuentra en una etapa en la que está aprendiendo a apreciar la realidad, lo cotidiano, las emociones propias del lado más sencillo de la vida. Siempre ha tendido a ocultarse en las drogas y la euforia del escenario. Y a sus treinta y un años decidió frenar y encontrar la estabilidad en sus orígenes, firmando un disco en el que intenta desnudarse para dejar grabada su identidad en la industria.

Este disco tiene un gran poder femenino, donde pone como protagonistas a las mujeres de su familia que han ejercido una tremenda influencia sobre ella y, en parte, contribuido a que ella sea la que es a día de hoy. En “Grace” realiza un homenaje a su hermana en el que le pide perdón por no ser la compañera perfecta y le agradece todo lo que ha significado en su vida.

Florence escribió sobre su adolescencia y juventud, acerca de crecer en el sur de Londres, de su familia, las relaciones y del arte en si mismo. “Hay mucho amor en este disco, también soledad, pero mucho amor”, confesó.
En High as hope decidió hablar, por primera vez, sobre los traumas de su infancia que marcaron su personalidad para siempre, como los desequilibrios alimenticios con diecisiete años que materializa en Hunger.

En el álbum también se percibe un gran peso de las figuras culturales femeninas que la inspiran a la hora de explotar su arte y enriquecer sus creencias. Durante un largo tiempo Welch estuvo leyendo sobre Patti Smith y acabó enamorada de la fuerza y el movimiento que la estrella provocó a favor de las mujeres en la industria. De ahí surgió Patricia, en el que realiza un homenaje a esta gran figura. La propia Welch llegó a reconocer que Smith podría tratarla de loca habiéndole dedicado un tema tan pasional.